Un techo volado por viento es distinto a una gotera normal: hay una abertura real hacia el interior, y cualquier lluvia mientras tanto puede generar daños mucho mayores que la falla original. Por eso la primera prioridad no es la reparación definitiva, sino cubrir y asegurar la zona para detener el ingreso de agua de inmediato.

En la visita de emergencia evaluamos qué se puede asegurar el mismo día con cobertores y fijaciones temporales, y qué material se necesita para la reparación definitiva, que a veces no está disponible al instante. Te dejamos ambas etapas claras: qué se hizo hoy y qué falta para cerrar el trabajo.

Una vez asegurada la zona, hacemos la reparación definitiva con el mismo estándar que cualquier otro trabajo: revisando no solo la parte visiblemente dañada, sino también las fijaciones vecinas, que suelen haberse debilitado con la misma ráfaga de viento aunque no se hayan soltado del todo.

Peñalolén

Durante un temporal de viento en Peñalolén, una plancha completa de zinc se desprendió de un techo y quedó una abertura directa hacia el segundo piso, con lluvia cayendo esa misma noche. Llegamos esa tarde para cubrir la zona con una cobertura temporal asegurada, y volvimos dos días después, ya con el material correcto, para dejar la reparación definitiva.

¿Se voló parte de tu techo y está lloviendo o va a llover?

Escríbenos ahora. Priorizamos las emergencias de techos abiertos.

Llamar ahora Escribir por WhatsApp