En techos de zinc, la pintura correcta con base antióxido retrasa años el avance de la corrosión, sobre todo si se aplica antes de que el óxido esté avanzado. En techos de fibrocemento y teja, una pintura impermeabilizante sella la porosidad natural del material, reduciendo filtraciones difusas y absorción de humedad.
El resultado depende casi por completo de la preparación previa: lijado o cepillado de óxido suelto, lavado a presión para sacar sarro y musgo, y reparación de perforaciones o grietas antes de pintar. Pintar sobre óxido activo o sobre una filtración sin resolver solo esconde el problema por un tiempo corto.
También usamos pinturas reflectantes en techos que reciben sol directo todo el día, lo que reduce la temperatura interior de la vivienda en verano, un beneficio que muchos clientes valoran tanto como la protección contra el agua.
Una bodega en Lampa con techo de zinc mostraba óxido superficial generalizado, sin perforaciones todavía. Se hizo tratamiento antióxido completo y se aplicó pintura especial para metal en toda la superficie. El cliente contrató además una revisión anual para pintar preventivamente antes de que el óxido volviera a avanzar.
¿Tu techo necesita protección antes de que aparezca el óxido?
Evaluamos el estado del material y te recomendamos el sistema de pintura correcto.