Un techo no avisa que va a fallar; simplemente empieza a filtrar el día que llueve más fuerte de lo habitual. La mantención preventiva consiste en revisar antes de esa lluvia: uniones, sellos, canaletas, fijaciones y los puntos de encuentro con muros o chimeneas, que son los primeros en deteriorarse con el tiempo y la exposición al sol.

En cada visita de mantención dejamos un registro simple de lo encontrado: qué está en buen estado, qué conviene reforzar pronto y qué ya requiere una reparación mayor. Así el propietario decide con información real, en vez de enterarse del problema cuando ya está goteando en el living.

Recomendamos al menos una revisión anual, idealmente antes de que empiece la temporada de lluvias, y una segunda revisión rápida después de eventos fuertes de viento o granizo, que pueden dañar piezas puntuales sin que se note a simple vista desde el suelo.

La Florida

Una copropiedad en La Florida nos contrató para una revisión preventiva antes del invierno. Encontramos dos tejas con traslapo corrido y un sello de chimenea ya reseco, ninguno todavía goteando. Se corrigieron ambos puntos por un costo menor a una reparación de emergencia, y el edificio pasó el invierno sin incidentes.

¿Cuándo fue la última vez que revisaron tu techo?

Agenda una mantención preventiva antes de que la próxima lluvia encuentre el punto débil.

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