El óxido en un techo de zinc casi nunca aparece parejo: empieza en los puntos donde se acumula humedad —bajo hojas, cerca de canaletas tapadas, en fijaciones sueltas— y avanza hasta perforar la plancha. Una vez que hay perforación, ya no es un problema estético, es agua entrando directo a la estructura.
Revisamos plancha por plancha para separar lo que todavía sirve, y solo necesita tratamiento antióxido, de lo que ya está comprometido y debe cambiarse. También revisamos las fijaciones: muchas perforaciones de zinc en realidad parten en el clavo o tornillo que sujeta la plancha, no en el metal mismo.
Cuando el zinc es antiguo y el óxido ya es generalizado, a veces conviene evaluar un cambio de techumbre completo en vez de seguir reemplazando planchas una por una. Te damos ambas alternativas con costos reales para que decidas con esa información.
Un galpón en Cerrillos tenía zinc con más de 15 años sin mantención: óxido generalizado y dos perforaciones activas cerca de una canaleta tapada. Cambiamos las planchas más dañadas, aplicamos antióxido al resto y dejamos la canaleta despejada, que era parte del origen del problema.
¿Tu techo de zinc ya muestra óxido o perforaciones?
Revisamos plancha por plancha para decidir qué se trata y qué se cambia.