Los techos planos, losas transitables y terrazas envejecen distinto a un techo inclinado: el agua no escurre rápido, se acumula, y con los ciclos de calor y frío del año la superficie se agrieta en microfisuras casi invisibles. Por ahí empieza a filtrar agua de forma difusa, muchas veces sin que se note un punto exacto de origen.
La impermeabilización consiste en preparar bien la superficie (limpieza, reparación de grietas y encuentros), aplicar una membrana continua —asfáltica, acrílica o poliuretánica según el caso— y reforzar especialmente los puntos críticos: encuentros con muros, desagües, juntas de dilatación y remates. Una membrana bien instalada dura años, pero solo si esos puntos críticos quedan correctamente sellados.
También impermeabilizamos techos inclinados con filtraciones difusas por porosidad del material y chimeneas o ductos que atraviesan la cubierta, donde el sello entre materiales distintos suele fallar antes que el resto del techo.
Una terraza sobre un garaje en Vitacura filtraba agua hacia el estacionamiento cada invierno, sin un punto claro de origen. Tras limpiar y reparar microfisuras en toda la superficie, aplicamos una membrana poliuretánica con refuerzo en los desagües. Pasaron dos inviernos consecutivos sin una sola gota adentro.
¿Tu techo plano o terraza filtra agua de forma difusa?
Evaluamos la superficie completa y te proponemos el sistema de impermeabilización que corresponde a tu caso.